Repercusión de las sanciones de transporte al conductor

Recientemente se ha publicado la Sentencia del Tribunal Supremo, Sala de lo Social, de fecha 30 de noviembre de 2011, en la que resuelve, en recurso de casación para unificación de doctrina, un litigio entre una empresa de transportes por carretera y un conductor asalariado en la misma sobre la repercusión al trabajador del importe de las sanciones de transportes en virtud de lo dispuesto en el artículo 138.2 LOTT.

En dicha Sentencia, el Alto Tribunal desestima el recurso de la empresa y da la razón al trabajador. Aún así, contiene elementos importantes a tener en cuenta por los empresarios del transporte terrestre:

1) En primer lugar, viene a establecer la posibilidad de que las sanciones puedan ser repercutidas al conductor deduciéndoselas de los haberes percibidos por la empresa. Hasta este momento, era cuestionable que las sanciones se pudieran deducir de las nóminas de los trabajadores. El artículo 58.3 del Estatuto de los Trabajadores prohibía las multas de haber, por lo que muchos tribunales entendían que el conducto para la exigencia del daño causado por dolo o negligencia debía ser la jurisdicción civil en procedimiento de reclamación de cantidad. Ahora, en virtud del artículo 1101 del Código Civil, el Tribunal Supremo autoriza a que se pueda deducir del salario percibido por el trabajador el importe del daño causado al empresario transportista por la comisión de infracciones de transporte. Esto es ya un gran avance.

2) Obviamente, el Tribunal Supremo, no autoriza la deducción inmediata al conductor infractor de la sanción impuesta al titular de la autorización administrativa. Sin embargo, el Tribunal Supremo da las claves para posibilitar la repercusión de forma que no merezca reproche o anulación por parte de los Juzgados y Tribunales de lo Social:

a) En palabras del Alto Tribunal, “El éxito de la postura de la empresa podía alcanzarse sólo de sustentarse sobre una base probatoria concreta de que los defectos objeto de sanción se escapaban al control y diligencia del empresario y, en cambio, se debían a la conducta negligente del trabajador

b) Por otro lado, el Alto Tribual no considera, per se, incumplimiento contractual la prolongación de la jornada de trabajo por parte del conductor de no acreditarse “una instrucción clara y contundente de la empresa que, éste, en un exceso de celo, hubiera desobedecido

Así pues, es el momento de que, aquellas empresas que cumplen con el Reglamento Europeo en materia de tiempos de conducción y descanso, establezcan mecanismos que les permitan dotarse de las correspondientes razones para repercutir las sanciones a los conductores, causadas por dolo o negligencia de éstos, sin que los Juzgados de lo Social pongan trabas a ese derecho del que el artículo 138.2 LOTT dota a los transportistas.

Si desean ampliar esta información e informarse de mecanismos a poner en práctica puede contactar con nosotros a través de nuestra página web.

 

Antoni Llópez Pedrós


One Response

  1. Enric Gironès dice:

    Muy buenas, yo estaba conduciendo un nimibus ” urbano ” en un municipio de Girona, me obligaban a conducir seis días a la semana y a veces intenteban que fueran más ( por eso me echaron ) porque discutíamos. No eran muchas horas al día pero si mañana y tarde. Yo quisiera saber que me hubiera pasado en caso de accidente con resultado de muerte el sexto dia de trabajo y el séptimo, dado que obviamente los descansos semanales brillaban por su ausancia. Mientras trabajé para ellos, siempre trabajé seis días a la semana.
    También quisiera saber dónde puedo encontrar info al respecto, hablo de sentencias, casos reales, etc.
    Muchas gracias, espero sus respuesta y les mantendré informados.
    Un abrazo. Enric.

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